Rapaces diurnas

Águila imperial
Abejero europeo Pernis apivorus
Rapaces diurnas
Abejero, Álvaro de las Heras

De tamaño similar a un ratonero, es fácilmente confundible con él debido a la amplia variedad de colores que presentan ambas especies. Su iris amarillo es muy característico de la especie y anida en árboles de bosques espesos. Curiosamente es la única de las rapaces diurnas que se alimenta únicamente de invertebrados, principalmente avispas y abejas. Visitante estival, sus poblaciones son más bien escasas y podemos localizarlo en Villuercas, la Vera, valles del Jerte y del Ambroz y en Tierras de Granadilla.

Aguila calzada Hieraaetus pennatus
Rapaces diurnas
Águila calzada, Álvaro de las Heras

La más pequeña de las águilas presentes en Extremadura, y también la más abundante. De un tamaño ligeramente inferior a un milano, es inconfundible por sus colores blancos y negros  cuando nos sobrevuela. Algunos ejemplares no obstante presentan un morfo oscuro, lo cual la hace más difícil de identificar, especialmente cuando está a largas distancias. Excelente depredadora, se alimenta de pequeños vertebrados de todo tipo. Visitante estival, podemos localizarla por todas las dehesas, bosques poco espesos y espacios abiertos de la región.

Aguila culebrera Circaetus gallicus
Circaetus gallicus
Águila culebrera, Álvaro de las Heras

Águila de gran tamaño aunque un poco más pequeña que la real o la imperial. Se distingue perfectamente en vuelo por sus tonos blanquecinos tanto en las regiones ventrales como en el interior de sus alas, con pequeñas barras o motas pardas. Nos visita en primavera y regresa a África a finales del verano ya que se alimenta mayoritariamente de reptiles. Anida en árboles grandes, cercanos a sus territorios de caza. Podemos verla sobrevolando los espacios abiertos en busca de culebras, lagartos y demás reptiles. Sin alcanzar grandes densidades es relativamente frecuente.

Aguila imperial Aquila adalberti

Este águila endémica de la península ibérica es la más amenazada de nuestra península y encuentra en Extremadura uno de sus principales núcleos de población.

Aquila adalberti
Águila imperial, Ángel Cañones

Anida en grandes árboles en la espesura del monte mediterráneo. Allí caza todo tipo de animales de pequeño y mediano tamaño. Algunos de los mejores puntos para su avistamiento son Monfragüe, los Llanos de Trujillo, embalse de Alcántara, sierras de Coria, Tierra de Barros y la sierra de San Pedro. El entorno de la cola del embalse de la Peña del Águila es uno de los mejores puntos para verla, junto a la mayoría de las rapaces diurnas amenazadas de la comunidad.

Aguila perdicera Aquila fasciata
Aquila fasciata
Águila perdicera Imran Shah

Junto con la imperial probablemente sean las 2 águilas emblema de la comunidad. Extremadura acoge a los principales núcleos poblacionales de la especie en la península ibérica. Habita en zonas de roquedos y sierras de escasa altitud, siendo relativamente frecuente en cantiles y orillas escarpadas de algunos embalses.

Se alimenta de pequeños vertebrados, la alarmante regresión del conejo de campo ha sido una de sus mayores amenazas. Actualmente palomas y perdices son sus principales presas, aunque es una de las rapaces diurnas más agresiva y puede cazar presas del tamaño de una garza. Las mejores zonas para avistar a esta rapaz desconfiada son la sierra de Tiros, las sierras centrales de Badajoz, sierra de Pela, Villuercas, cortados del Tajo y Almonte en el embalse de Alcántara, canchos de Ramiro, Tajo internacional, Monfragüe y sierra de Gata.

Aguila pescadora Pandion haliaetus
Pandion haliaetus
Águila pescadora, Álvaro de las Heras

Águila de mediano tamaño que como su nombre indica está especializada en la captura de peces. Habita en ecosistemas fluviales: grandes humedales, ríos, lagos y embalses, siendo muy escasa tanto en el país como en la región. Es una especie invernante en la península. Fácilmente identificable en vuelo por su silueta arqueada y sus colores blancos en vientre y zonas interiores de las alas. Podemos observarla en Sierra Brava, Cornalvo, los Canchales, el azud de Badajoz, peña del Águila, Arrocampo y Gabriel y Galán.

Aguila real Aquila chrysaetos
Aquila chrysaetos
Águila real, Ángel Cañones

Es la mayor de las águilas europeas, muy robusta y fuerte. Caza todo tipo de vertebrados, incluso es capaz de cazar presas del tamaño de un zorro o crías de cérvidos. Ánida en grandes árboles o en cortados rocosos y su población es relativamente estable. Podemos observarla prácticamente en cualquier sierra de la comunidad, teniendo zonas de campeo de decenas de kilómetros cuadrados.

Aguilucho cenizo Cyrcus pigargus
Cyrcus pigargus
Aguilucho cenizo, Isaac Fdez Galisteo

Un poco más pequeño que el pálido, son 2 aves realmente parecidas. Los machos presentan una lista negra en las alas, ausente en el pálido. Las hembras son más estilizadas y presentan una banda clara más ancha en el extremo de sus alas. Anida en los campos de cereal por lo cual es necesaria la colaboración de los agricultores para garantizar su reproducción. Sus poblaciones están bastante amenazadas y podemos observarlos durante los meses de primavera y verano. Las mejores zonas son la Campiña Sur, la Albuera, la Serena, los llanos de Cáceres, el enorno de Orellana y Sierra Brava, la zona de Cornalvo y los Canchales.

Aguilucho lagunero Circus aeruginosus
Rapaces diurnas
Aguilucho lagunero, Álvaro de las Heras

Es el aguilucho de mayor tamaño en la región, frecuenta humedales, arrozales y otros cultivos que tengan cerca vegetación palustre. Anida en el suelo y es un gran cazador, pudiendo capturar presas hasta del tamaño de un pato. Población estable y en crecimiento en Extremadura, donde está presente durante todo el año. Los mejores puntos para su avistamiento son Almaraz, la Albuera, Sierra Brava y la Serena.

Aguilucho pálido Cyrcus cyaneus
Cyrcus cyaneus
Ejemplar juvenil, Álvaro de las Heras

Un poco más pequeño que el lagunero, el macho es gris pálido y la hembra marrón oscura con el vientre ocre manchado. Los ejemplares jóvenes también son de colores pardos. Fácilmente confundible con el aguilucho cenizo, es un habitante habitual de campos abiertos desprovistos de arbolado. Presente en Extremadura mayoritariamente en invierno, algunos ejemplares se quedan ya todo el año. Se alimenta principalmente de pequeños roedores e invertebrados. Las mejores zonas para su avistamiento son los llanos de Cáceres, Magasca y Trujillo, la Campiña Sur, la Serena, la Albuera, la Moheda Alta y las inmediaciones de Arrocampo.

Aguilucho papialbo Circus macrourus
Rapaces diurnas
Aguilucho papialbo

Muy similar a los aguiluchos pálido y cenizo, aunque los machos son fácilmente diferenciables por sus tonalidades más lisas. Habitante de espacios abiertos, dehesas, pastizales, cultivos… en los cuales se alimenta de roedores, pajarillos e invertebrados. No vive habitualmente en la región, aunque hay decenas de citas en ambas provincias.

Alcotán Falco subbuteo
Falco subbuteo
Alcotán

Del tamaño de un cernícalo pero con una apariencia más similar a la del halcón peregrino, destaca por su vuelo acrobático, cazando aves muy ágiles como golondrinas o vencejos. Visita Extremadura en primavera para reproducirse y es más frecuente en Badajoz que en Cáceres, aunque más bien escaso en la región. Anida en pequeñas manchas forestales cercanas a dehesas, campiñas y cultivos donde caza. El este de Badajoz y el sureste de Cáceres son las zonas con mayores densidades poblacionales.

Alimoche Neophron percnopterus
Rapaces diurnas
Alimoche, Álvaro de las Heras

Es la rapaz carroñera de menor tamaño presente en Extremadura. Inconfundible por sus tonos blancos y negros, anida en cortados rocosos pero se desplaza decenas de kilómetros en busca de comida. Es muy inteligente ya que es capaz de valerse de instrumentos (piedras) para romper huevos de avestruz. Está presente en la península en primavera y verano para reproducirse. Podemos localizarlo en las cercanías de sierras y roquedos: Tiros, Villuercas, Pela, San Pedro, sierras centrales de Badajoz, Tajo internacional, canchos de Ramiro, Monfragüe, llanos de Cáceres…

Azor Accipiter gentilis
Rapaces diurnas
Azor, Ángel Cañones

La más esquiva de las rapaces diurnas, claramente forestal y de extraordinaria belleza. Además es una de las rapaces más hábiles para la caza gracias a su increíble agilidad. Habitante habitual de bosques maduros de todo tipo de árboles, su rango de presas es tremendamente variado. Puede capturar desde pequeños pajarillos hasta grandes presas del tamaño de una liebre. Muy difícil de observar debido a que es un ave extremadamente desconfiada, podemos avistarla si somos muy afortunados en los bosques del entorno de Sierra Brava, Villuercas, Monfragüe, Gata, Tajo internacional, valle del Ambroz y en la zona de Granadilla.

Buitre leonado Gyps fulvus
Gyps fulvus
Buitre leonado, Ángel Cañones

De tamaño ligeramente inferior al buitre negro y mucho más abundante que este, podemos verlo prácticamente por toda la comunidad.  Podemos encontrar concentraciones en todas las sierras de la comunidad, especialmente en las que presenten grandes roquedos, en los que anida. Monfragüe o los canchos de Ramiro en el embalse de Alcántara son 2 ejemplos excelentes en los cuales podemos ver decenas de parejas.

Buitre negro Aegypius monachus
Buitre negro en vuelo
Buitre negro, Álvaro de las Heras

Dentro de las rapaces diurnas, es la más grande de Extremadura, de España y de Europa. Extremadura cuenta con el 40% de la población del país y es relativamente sencillo de localizar si estamos en las zonas apropiadas. Se diferencia del buitre leonado por el color negro, su mayor tamaño, su cola más larga y que en vuelo mantiene sus alas planas (el leonado suele llevarlas en V). Monfragüe, Sierra de San Pedro, Sierra de Gata, las Hurdes y Granadilla (cerca del embalse de Gabriel y Galán) albergan los principales núcleos reproductores.

Cernícalo primilla Falco naumanni
Falco naumanni
Cernícalo primilla macho, Álvaro de las Heras

Muy similar al cernícalo vulgar, su diferencia más evidente son las uñas, blancas en el caso del primilla. Anida muy frecuentemente en huecos o grietas de iglesias y otros edificios, desplazándose desde allí para cazar. De tamaño ligeramente inferior al común, su alimentación es más insectívora aunque también caza pequeños roedores. Su población está más amenazada que la del vulgar, pero en los últimos años parece haberse estabilizado. Podemos observarlo en los meses de primavera y verano por toda la región.

Cernícalo vulgar Falco tinnunculus
Rapaces diurnas
Cernícalo vulgar, Jorge Lázaro

Rapaz muy abundante que, pese a verse perjudicada por las prácticas agrarias modernas, mantiene una buena población. Se adapta muy bien al medio rural y es especialmente llamativa la capacidad que tiene de «cernirse», mateniendose incluso varios minutos clavado en el aire para poder localizar mejor a sus presas. Se alimenta de pequeños roedores e invertebrados en dehesas y pastizales con árboles dispersos de toda la región.

Elanio común Elanus caeruleus
Elanus caeruleus
Elanio común, Isaac Fdez Galisteo

Pequeña rapaz de vistosos colores, es habitual de zonas de cultivo y dehesas con arbolado disperso. La población extremeña es muy importante. Acoge en invierno un gran número de individuos procedentes de micromigraciones nacionales, que acuden a Extremadura en busca de un hábitat menos hostil. Se alimenta principalmente de pequeños roedores y su población está en ligero aumento en las últimas décadas. La Albuera, la Campiña Sur, las dehesas de Jerez, la zona de Orellana, la Moheda alta, Cornalvo, los Canchales, Arrocampo y Monfragüe son los mejores sitios para observarlo.

Esmerejón Falco columbarius
Falco columbarius
Esmerejón

Es la más pequeña de las rapaces diurnas, invernante en la península ibérica, de tamaño poco más grande que una tórtola. Se alimenta de pajarillos que caza en campo abierto. Los pastizales, cultivos y dehesas con poco arbolado constituyen sus principales hábitats. Es una rapaz más bien escasa y podemos destacar para su avistamiento la Campiña Sur, la Albuera o Arrocampo.

Gavilán común Accipiter nisus
Accipiter nisus
Gavilán, Álvaro de las Heras

Rapaz forestal de apariencia muy similar al azor pero bastante más pequeño. Especialmente activo al amanecer y al atardecer, si tenemos suerte podemos verlo sobrevolar los linderos cazando pequeños pajarillos con su increíble agilidad. Vive también en todo tipo de bosques maduros aunque es capaz de alejarse un poco para cazar en ecosistemas cercanos. Relativamente abundante en Extremadura, podemos avistarla durante todo el año. Aunque algunos individuos emigran a África para pasar el invierno, otros ejemplares centroeuropeos vienen a pasar el invierno a Extremadura.

Halcón peregrino Falco peregrinus
Rapaces diurnas
Halcón peregrino, Álvaro de las Heras

Es la más veloz de las rapaces diurnas, pero también de todas las aves del mundo, capaz de sobrepasar los 300 km/h en sus vuelos en picado. De tamaño medio, habita en zonas de riscos, roquedos y cantiles donde anida. Es realmente agresivo y puede ahuyentar a rapaces de tamaño muy superior. No es muy abundante y normalmente captura aves de tamaño mediano como palomas o tórtolas. También es capaz de capturar aves que le doblan el tamaño como sisones o ánades. Suele cazar en campos abiertos y podemos observarlo en las sierras de Tiros, Villuercas, Pela, San Pedro, Monfragüe, canchos de Ramiro, la Vera, valle del Jerte y Granadilla.

Milano negro Milvus migrans
Milvus migrans
Milano negro, Álvaro de las Heras

Parecido al milano real, se diferencia del mismo por ser ligeramente más pequeño, poseer un menor contraste en su colorido y la V de la cola menos acusada. Habitante típico también de las dehesas extremeñas y el monte mediterráneo en verano, emigra en invierno a África. Al igual que el milano real, anida en árboles grandes espesos.

Milano real Milvus milvus
Milvus milvus
Milano real, Fernando Mostacero

Pese a ser una de las rapaces diurnas más abundantes en la península ibérica, su población se ha reducido drásticamente en los últimos años y hoy día está seriamente amenazado. Habita todo el año en Extremadura, su población permanente se ve reforzada en invierno con la llegada de ejemplares centroeuropeos. Ave típica de las dehesas, se distribuye por toda la región y podemos observarla fácilmente sobrevolando las carreteras en busca de pequeños animales atropellados.

Quebrantahuesos Gypaetus barbatus
Gypaetus barbatus
Quebrantahuesos, Isaac Fdez Galisteo

Aunque no es una rapaz residente en la comunidad, hay citas de ejemplares jóvenes frecuentemente, y se espera que se asiente alguna pareja pronto. Esta gran rapaz está especializada en el consumo de huesos y tendones, contribuyendo a un aprovechamiento integral de los cadáveres. Su silueta es inconfundible, con la cola en forma de triángulo y la zona ventral de color amarillenta (en los adultos). Los ejemplares jóvenes son más oscuros y a medida que crecen, el plumaje de su parte inferior se va aclarando. En Extremadura hay varias citas en Monfragüe, Canchos de Ramiro y también se deja ver ocasionalmente por las Villuercas.

Ratonero Buteo buteo
Rapaces diurnas
Ratonero, Ángel Cañones

De tamaño similar al milano, es una de las rapaces diurnas más abundantes en Extremadura, aunque también se ve amenazada por prácticas agrícolas actuales como el extendido uso de venenos para combatir las plagas. Habitante de las dehesas, bordes de arroyos y cultivos, es frecuente verle subido en los postes de la luz esperando su momento para abalanzarse sobre algún pequeño roedor.

Agradecimientos a Álvaro de las Heras, Ángel Cañones, Jorge Lázaro, Isaac Fdez Galisteo por las fotografías.

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