Lagomorfos

Oryctolagus cuniculus

En este orden sólo tenemos 2 especies en la comunidad (conejos y liebres), que sin embargo son piezas clave en sus ecosistemas. Las poblaciones de muchos depredadores tanto terrestres como alados dependen de estos 2 lepóridos.

Conejo de campo Oryctolagus cuniculus

La regresión de las poblaciones del conejo de campo en las últimas décadas es uno de los mayores problemas ecológicos a los que se enfrentan los ecosistemas extremeños. El alto índice mortandad debido a las enfermedades, junto con la excesiva presión cinegética y / o predatoria hacen que hoy haya desaparecido de un gran número de territorios, siendo sus poblaciones muy escasas en otros.

Conejos y liebres
Conejo de campo, Isaac Fdez Galisteo

Tiene una capacidad reproductoria increíble así que sus poblaciones se están recuperando en algunas zonas. Estas zonas son aquellas  en las cuales la presión cinegética o la depredación están limitadas. Ejemplos de esto son los taludes de vías de tren y autovías, zonas semiurbanas, alrededores de pueblos grandes y ciudades…

Son muchos los esfuerzos que se han realizado para la recuperación de esta especie: modificación de hábitats, repoblaciones, vacunas, control de depredadores… Casi siempre con escasos resultados por lo cual su distribución es muy irregular. Aun así, está presente en la mayor parte de la región.

Liebre ibérica Lepus granatensis
Lepus granatensis
Liebre ibérica

Su importancia ecológica es menor que la su pariente el conejo, aunque cada vez es mayor. Sus poblaciones no se han visto tan reducidas, con lo cual ha ido cogiendo relevancia en la dieta de muchos depredadores, que antes comían conejos y liebres y ahora no encuentran conejos en muchas zonas. Su gran tamaño y su mayor velocidad no obstante no la convierten en una presa fácil. Presente en dehesas, pastizales y otros espacios abiertos, se adapta tanto a grandes llanuras sin árboles como al tipico bosque mediterráneo, aunque siempre prefiere zonas con un arbolado no muy denso.

De dieta exclusivamente herbívora, es capaz de reproducirse más de una vez al año si hay alimento suficiente. Es muy típico observarla por los caminos de tierra, especialmente al atardecer, pues sus hábitos son más nocturnos que diurnos.

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