Aves del monte mediterráneo

Upupa epops

Hay decenas de especies de aves del monte mediterráneo diferentes, pero para no extenderme demasiado, aquí os muestro las más significativas.

Abejaruco Merops apiaster
Aves del monte mediterráneo
Abejarucos, Ángel Cañones

Poco más grande que un estornino, es una de las aves del monte mediterráneo con un colorido más espectacular. Inunda de sonido el campo con su típico canto durante los meses de primavera y verano. Su alimentacion es insectívora y sobrevuela todo tipo de ecosistemas en busca de insectos voladores que atrapa con sus acrobáticos vuelos. Anida en galerías excavadas en taludes de tierra, generalmente cerca de ríos. Está pesente en toda la comunidad y pese a que el uso de insecticidas está repercutiendo negativamente en sus poblaciones, todavía sigue siendo abundante.

Abubilla Upupa epops
Upupa epops
Abubilla, Ángel Cañones

Otro ave insectívora con vistosos colores, que anida en oquedades de paredes o árboles secos. En Extremadura está presente todo el año (en la mitad norte de España es migratoria). Se caracteriza por una larga cresta a lo largo de toda su cabeza y sus alas blancas y negras. Frecuenta dehesas, cultivos y áreas con escaso arbolado. Se distribuye por toda la región en los ecosistemas citados anteriormente.

Alcaudón común Lanius senator
Aves del monte mediterráneo
Alcaudón común, Álvaro de las Heras

Este pequeño depredador se caracteriza por su «boina» de color rojo y por clavar sus presas en alambradas o púas de matorrales espinosos. Se alimenta tanto de invertebrados como de pequeños vertebrados, y es frecuente en dehesas y diversos tipos de bosques.  Es un ave estival en la península ibérica. Sus poblaciones están en ligero declive debido a las transformaciones del medio rural de las últimas décadas. Aun así sigue siendo una especie abundante y se distribuye por toda la comunidad.

Alcaudón meridional Lanius excubitor 
Lanus meridionalis
Alcaudón meridional, Álvaro de las Heras

El más grande de los alcaudones presentes en la península ibérica. Se diferencia del común en que todo su dorso es gris y su tamaño es mucho mayor. Tiene el mismo comportamiento depredador que el común, aunque es capaz de capturar presas bastante mayores. Acostumbra a posarse en postes de la luz y plataformas con cierta altura desde las cuales divisa a sus posibles presas. Es una especie sedentaria cuyas poblaciones también han sufrido un notable declive, pese a lo cual sigue estando presente en toda la región.

Alzacola Cercotrichas galactotes
Cercotrichas galactotes
Alzacola

Del tamaño de un gorrión y de color pardo rojizo con la cola anaranjada, suele levantarla muy a menudo, de ahí su nombre. Es un ave muy típica de olivares, viñedos, cultivos de almendros o higueras y los matorrales aledaños. Se alimenta de pequeños invertebrados: insectos, lombrices, gusanos… y visita la región para reproducirse. El abuso de pesticidas y las prácticas agrícolas modernas están repercutiendo negativamente en sus poblaciones.

Avión común Delichon urbicum
Delichon urbica
Avión común

De todos los aviones, es el más urbano y se reproduce principalmente en cornisas de edificios, aunque también puede reproducirse en grandes puentes. Es un ave insectívora que nos visita en la época calurosa para reproducirse y se alimenta de insectos que captura en vuelo. Se identifica fácilmente por su obispillo de color blanco. Su población es numerosa, estable y no sufre grandes amenazas.

Bisbita pratense Anthus pratensis
Anthus pratensis
Bisbita pratense

Del tamaño de un gorrión, está presente en cultivos de regadío, praderas y demás espacios abiertos con escaso arbolado. Su plumaje críptico hace que se camufle muy bien con el suelo y sea complicado de diferenciar. Presente en Extremadura durante la invernada, se alimenta de pequeños invertebrados y algunas semillas. A nivel global su población está en declive pero en Extremadura no se encuentra amenazada.

Colirrojo tizón Phoenicrurus ochruros
Phoenicurus ochruros
Colirrojo tizón

Del tamaño de un gorrión, se caracteriza por su color gris oscuro y la cola rojiza. Anida en zonas con rocas, cantiles, roquedos… pero también en construcciones humanas, ya que tolera bastante la presencia del hombre. Presente durante todo el año en la región, su población aumenta en invierno debido a micromigraciones de regiones más norteñas. Habita en cultivos, zonas ganaderas, dehesas… y se alimenta de insectos principalmente.

Curruca cabecinegra Sylvia melanocephala
Sylvia melanocephala
Curruca cabecinegra, Ángel Cañones

Presente todo el año en Extremadura, es un habitante típico del matorral mediterráneo, además de dehesas, setos, zarzales, jardines… El macho es inconfundible por tener el dorso gris, la cabeza negra y un anillo ocular rojo. La hembra tiene colores más apagados con cabeza gris y dorso marrón. Este pequeño pajarillo se alimenta principalmente de insectos, aunque también puede comer bayas y frutos silvestres. Se distribuye por toda la región con una población en buen estado y en aumento.

Curruca mirlona Sylvia hortensis
Sylvia hortensis
Curruca mirlona

Es la curruca extremeña de mayor tamaño y se caracteriza por su antifaz de color negro, capirote oscuro y su destacado ojo pálido. Tiene predilección por las dehesas de encinas y bosques abiertos cálidos, denotando su presencia con su canto. Se encuentra más cómoda entre las copas de los árboles que otras currucas, más acostumbradas a moverse entre el matorral. Se alimenta de insectos y pequeños frutos silvestres durante los meses cálidos y en invierno emigra a África. Su población no se encuentra amenazada y está presente por toda la región, siempre que existan los hábitat citados arriba.

Curruca rabilarga Sylvia undata
Aves del monte mediterráneo
Curruca rabilarga

Es una curruca de pequeño tamaño, inconfundible por sus colores: azul apagado el dorso y color vino pecho y vientre. También tiene la cola muy larga, generalmente erguida y está muy ligada al matorral mediterráneo denso. Presente todo el año en Extremadura, se alimenta de insectos en primavera y verano, cambiando a frutos y semillas en otoño e invierno. Su hábitat está en expansión (principalmente matorrales de jara y brezo), por lo cual sus poblaciones no están amenazadas.

Escribano montesino Emberiza cia
Aves del monte mediterráneo
Escribano montesino, Ángel Cañones

De tamaño similar a un gorrión, se caracteriza por su dorso pardo y sus 3 franjas negras en su cabeza, de color gris. Habita en laderas con matorral bajo y espinoso, con algún árbol disperso. Se distribuye por toda Extremadura, siempre que encontremos estos hábitat. Se alimenta principalmente de semillas y brotes, aunque también puede comer insectos. Presente todo el año y frecuente en los ecosistemas en los que habita, actualmente no tiene problemas de conservación.

Golondrina común Hirundo rustica
Aves del monte mediterráneo
Golondrina común, Mariano Cordero

Ave típica de nuestros pueblos, presente prácticamente en todos ellos, acostumbra a anidar en todo tipo de edificios del mundo rural. Su alimentación está compuesta principalmente por insectos. A finales del verano regresa a África para pasar el invierno. Es muy abundante aunque el  uso generalizado de insecticidas también está repercutiendo negativamente en sus poblaciones.

Golondrina dáurica Cecropis daurica
Cecropis daurica
Golondrina dáurica, Imran Shah

Similar a la golondrina común, se diferencia de esta por sus manchas ocres en  nuca y obispillo, que es blanquecino al igual que en el avión común. Mucho menos abundante que la común, también menos asociada a medios rurales, construye sus nidos en puentes y edificios. Es insectívora y especialmente abundante en los puentes del Tajo y Almonte en el embalse de Alcántara.

Gorrión común Passer domesticus
Passer domesticus
Gorrión común, Isaac Fdez Galisteo

Probablemente el pájaro más frecuente en la península Ibérica, ha evolucionado de modo que su existencia está totalmente ligada al hombre. Esta dependencia es tal que cuando un pueblo queda despoblado, los gorriones no tardan en desaparecer. Es el ave urbana y rural por excelencia, reproduciéndose en las propias zonas urbanas y alimentándose en los alrededores. Es un ave principalmente granívora, aunque no desdeña frutos, desperdicios de comida, insectos… y la encontramos por toda la región.

Jilguero Carduelis carduelis
Carduelis carduelis
Jilguero

Otra de las aves del monte mediterráneo más comunes, es claramente inconfundible por su cara roja y bandas blanca y negra en la cabeza. Su canto es muy agradable por lo cual algunos ejemplares son capturados y enjaulados. Presente todo el año en la región, su alimentación típica son las semillas de cardo aunque la complementa con yemas de flores y otras semillas. Se adapta a una gran cantidad de hábitats siempre que haya algo de arbolado. A veces forma grupos mixtos con otras especies: pardillos, verdecillos o verderones.

Mirlo común Turdus merula
Aves del monte mediterráneo
Mirlo común, Manuel Martín

Uno de los habitantes más típicos de nuestros pueblos y ciudades, a diferencia del gorrión puede sobrevivir perfectamente alejado de la presencia humana. Se diferencia del también abundante estornino por su pico amarillo y su cola mucho más larga. Sus hábitat naturales son las riberas, dehesas, matorrales… Además puede habitar en cultivos frutales, huertas, parques y jardines. Se alimenta tanto de gusanos, lombrices e insectos como de todo tipo de frutos y bayas. Muy abundante en Extremadura, se distribuye por toda la región.

Paloma torcaz Columba palumbus
Columba palumbus
Paloma torcaz

Otra de las típicas aves del monte mediterráneo, muy abundante en los encinares y alcornocales extremeños. Hay una importante población residente y reproductora, que se ve reforzada por decenas de miles de individuos que vienen en invierno desde los países del noreuropeos. En ocasiones podemos presenciar bandos de cientos o incluso miles de individuos en la época migratoria.

Perdiz roja Alectoris rufa
Aves del monte mediterráneo
Perdiz roja Álvaro de las Heras

Pieza clave en los ecosistemas extremeños, debido a la escasez de conejos, se ha convertido en una de las principales presas para algunos depredadores amenazados. Aunque adapta a todo tipo de entornos, tiene predilección por los ecotonos entre el monte mediterráneo, dehesas pastizales y los cultivos de secano, donde muchas veces se alimenta. Habitualmente se encuentra en grupos que van desde 3 o 4 hasta 20 individuos. Es especialmente abundante allí donde no sufre una gran presión cinegética y se distribuye por toda la región.

Petirrojo Erithacus rubecula
Erithacus rubecula
Petirrojo, Ángel Cañones

Pajarillo un poco más pequeño que un gorrión, se caracteriza por su pecho rojo anaranjado y sus melodiosos cantos. En invierno está presente en toda la región pero sólo se reproduce en el tercio norte. En invierno podemos encontrarlo en todo tipo de medios mediterráneos, llegando a instalarse incluso en parques y jardines. De hábitos principalmente insectívoros, también puede alimentarse de pequeños frutos y semillas.

Rabilargo Cyanopica cyana
Aves del monte mediterráneo
Rabilargo

Córvido de pequeño tamaño pero muy vistosos colores, destaca por su larga cola de color azul, al igual que el extremo de sus alas. Se desplaza en grandes grupos en busca de comida, alimentándose de todo tipo de frutos e invertebrados, aunque tampoco le hace ascos a pequeños vertebrados. Pocas aves del monte mediterráneo tienen mejor capacidad de adaptación. Es muy abundante en prácticamente todas las dehesas, cultivos de frutales, olivares, viñas, riberas y pinares de la comunidad.

Tórtola común Streptopelia turtur
Streptopelia turtur
Tórtola común, Álvaro de las Heras

Esta pequeña «paloma» es una de las especies cuyas poblaciones se han visto reducidas más drásticamente en las últimas décadas. La pérdida de hábitats, prácticas agrícolas que no la benefician en absoluto han incidido negativamente en sus poblaciones. La excesiva presión cinegética no ha hecho más que agravar  este declive. Es un habitante típico de dehesas, cultivos y bosques de ribera. A finales del verano se alimenta casi exclusivamente de grano en los rastrojos, para acopiar grasas de cara a su migración hacia África. Está presente en toda la comunidad.

Urraca Pica pica
Aves del monte mediterráneo
Urraca

Es una de las aves del monte mediterráneo más inteligentes, si no la que más y se caracteriza por una increíble capacidad de adaptación. Ha conquistado todo tipo de hábitats, incluidos pueblos y ciudades en los cuales su población se ha disparado. Sus colores blancos y negros la hacen inconfundible y es especialmente abundante en dehesas, bosques de ribera y parques urbanos. Se alimenta principalmente de pequeños vertebrados, huevos, fruta, carroña… pudiendo asociarse para cazar en grupo presas más grandes como los gazapos. Presente todo el año en la región, con una población claramente al alza.

Vencejo común Apus apus
Apus apus
Vencejo común

De color marrón grisáceo, solo destaca en él su garganta ligeramente blanquecina. Grandes voladores, capturan todos los insectos de los que se alimentan en el aire, pudiendo llegar a dormir volando. En la época de cría utilizan huecos de todo tipo de edificios o incluso palmeras para anidar. Presentes en primavera y verano en la región, sus estridentes chillidos inundan de sonido los pueblos al atardecer. Su gran capacidad de vuelo les permite distribuirse por todo tipo de hábitats, siendo el único condicionante la disponibilidad de lugares de anidamiento en la época reproductiva.

Zorzal charlo Turdus viscivorus
Turdus viscivorus
Zorzal charlo, Ángel Cañones

De mayor tamaño que el zorzal común (más del doble), y con el dorso un poco más apagado es fácilmente indentificable. Lo encontramos en bosques no demasiado densos de robles, encinas, alcornoques, pinos y castaños. Se alimenta tanto de invertebrados como de pequeños frutos y pese a ser una especie cinegética sus poblaciones no están amenazadas. Se distribuye por toda la región, siendo un poco más escaso en la mitad sur de la provincia de Badajoz.

Zorzal común Turdus philomelos
Aves del monte mediterráneo
Zorzal común, Ángel Cañones

Una de las aves del monte Mediterráneo más comun, acude a invernar en gran número a Extremadura. Su población todavía es abundante, aunque se ha reducido mucho por la sobreexplotación cinegética. Se alimenta tanto de pequeños invertebrados como de frutos, bayas y semillas. Es muy frecuente en dehesas, matorrales, olivares, viñedos… También abunda en bosques y se adapta prácticamente a cualquier tipo de ambiente, siempre que haya árboles cerca.

Agradecimientos por las fotos a Mariano Cordero, Álvaro de las Heras y a Ángel Cañones

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